Por: Briam Rubio
Seguridad, reformas sociales y ruptura política: tres caminos distintos hacia la Casa de Nariño

Paloma Valencia: seguridad, empresa privada y alianzas políticas tradicionales
La senadora Paloma Valencia se perfila como una de las principales cartas de la derecha colombiana tras consolidarse dentro de su sector político. Su discurso se centra en la recuperación del orden, la seguridad y el fortalecimiento del modelo económico basado en la empresa privada. Según entrevistas concedidas a El País, Valencia ha reiterado que no se apartará del uribismo, al que considera un eje fundamental de su visión de país. Esta postura marca una línea ideológica clara dentro del espectro político nacional.
En materia económica, Valencia propone reducir la carga tributaria para estimular la inversión y el crecimiento. Ha insistido en que el desarrollo del país debe venir del sector productivo y no del aumento del gasto público. De acuerdo con declaraciones recogidas por Caracol Radio, su enfoque busca generar empleo a través del fortalecimiento empresarial. Este modelo ha sido defendido como una alternativa al intervencionismo estatal.
En el campo de la seguridad, la candidata ha sido una de las voces más críticas frente a la política de “paz total”. En entrevistas con El País, ha señalado que el Estado ha perdido autoridad frente a grupos armados ilegales. Su propuesta incluye el fortalecimiento de la Fuerza Pública y la recuperación del control territorial. Este enfoque ha sido bien recibido por sectores que exigen mayor firmeza.
Otro punto relevante es su posición frente a la justicia transicional. Valencia ha cuestionado el funcionamiento de la JEP y ha pedido ajustes que, según ella, garanticen mayor equidad para las víctimas. Estas declaraciones han sido registradas en distintos medios nacionales e internacionales. Su postura refuerza su perfil como candidata de línea dura en temas de justicia.
En el plano político, Valencia ha apostado por la construcción de alianzas con sectores tradicionales. Según reportes de El Espectador, su estrategia busca consolidar un bloque amplio que le permita competir con fuerza en primera vuelta. Esta capacidad de articulación es una de sus principales fortalezas.
Sin embargo, su candidatura no está exenta de críticas. Sectores de oposición la señalan como una representante del pasado político del país. En análisis publicados por El País, se ha planteado este debate de forma recurrente. Valencia ha respondido defendiendo la estabilidad institucional.
En política internacional, ha adoptado una postura firme frente a temas sensibles del gobierno actual. Ha incluso solicitado observación internacional en algunos casos, según reportes periodísticos. Este tipo de pronunciamientos refuerza su perfil combativo. También la posiciona en el debate global.
En conclusión, Paloma Valencia representa una propuesta de continuidad con ajustes dentro de la derecha colombiana. Su fortaleza radica en la estructura política y la claridad ideológica. Su reto será ampliar su base electoral más allá de su núcleo tradicional. La contienda sigue abierta y su papel será determinante.

Iván Cepeda: reformas sociales, paz y cambio estructural del Estado
El senador Iván Cepeda encarna la continuidad del proyecto progresista en Colombia. Su candidatura se centra en reformas sociales profundas, lucha contra la desigualdad y fortalecimiento del Estado social de derecho. En entrevista con El País, Cepeda afirmó que su confrontación política es contra estructuras tradicionales de poder, no contra candidatos individuales.
En materia de salud, propone una transformación del sistema para garantizar mayor acceso y equidad. Ha señalado que el modelo actual requiere ajustes estructurales. Según sus declaraciones en medios, la salud debe ser un derecho garantizado. Esta propuesta conecta con sectores sociales amplios.
La educación también ocupa un lugar central en su programa. Cepeda ha planteado fortalecer la educación pública y ampliar su cobertura. Su visión apunta a reducir brechas sociales. Esta propuesta ha sido reiterada en diferentes escenarios públicos.
En cuanto a la paz, mantiene su apuesta por el diálogo con grupos armados, aunque con ajustes frente a la implementación actual. En declaraciones recogidas por El País, ha señalado la necesidad de corregir errores sin abandonar el camino del diálogo. Este enfoque busca equilibrio entre negociación y autoridad.
Cepeda ha sido crítico de políticas como el uso del glifosato y los bombardeos. Su postura prioriza los derechos humanos y soluciones integrales. Este enfoque ha generado apoyo en sectores progresistas. También ha provocado críticas desde la oposición.
En el plano político, promueve una campaña basada en la ética y la austeridad. Busca diferenciarse de prácticas tradicionales. Su narrativa apunta a cambiar la forma de hacer política en el país. Este mensaje ha sido constante en sus intervenciones.
En política internacional, defiende una postura soberana y prudente. Ha sido crítico del intervencionismo extranjero. También ha mantenido una posición cautelosa frente a Venezuela. Este enfoque busca equilibrio diplomático.
En síntesis, Iván Cepeda representa una propuesta de transformación estructural del Estado. Su fortaleza está en el respaldo de sectores sociales. Su reto será ampliar su base electoral hacia el centro político. La elección dependerá de esa capacidad.

Abelardo de la Espriella: ruptura total y rechazo a los partidos tradicionales
El abogado Abelardo de la Espriella ha irrumpido en la contienda presidencial con un discurso completamente disruptivo. Se presenta como un outsider que busca romper con la política tradicional. Su propuesta gira en torno a seguridad, crecimiento económico y reducción del Estado. Según reportes de Reuters, plantea medidas contundentes contra grupos ilegales.
El hecho político más relevante de las últimas horas es su rechazo abierto a recibir apoyo de partidos políticos tradicionales. De acuerdo con información publicada por El País, De la Espriella decidió no unirse a coaliciones ni aceptar respaldos de maquinarias políticas. Esta decisión marca una ruptura directa con la forma tradicional de hacer política en Colombia.
El candidato ha sido enfático en que no quiere compromisos con estructuras que, según él, han llevado al país a la crisis actual. Su postura busca construir una candidatura independiente. Esta decisión también implica riesgos electorales importantes. Sin maquinaria política, su camino depende del voto ciudadano. Es una apuesta de alto impacto.
En materia de seguridad, propone una política de mano dura con acciones militares contundentes. Ha planteado retomar bombardeos y fumigaciones. Según Reuters, su enfoque es directo. Busca restablecer la autoridad del Estado. Este discurso conecta con sectores inconformes.
Desde el punto de vista económico, propone reducir el tamaño del Estado y bajar impuestos. Su modelo es promercado. Busca atraer inversión y generar crecimiento. Este enfoque ha sido respaldado por sectores empresariales. También ha generado debate.
Otro punto clave es la sustitución de economías ilegales por proyectos productivos. Ha mencionado cacao y palma como alternativas. Esta propuesta busca atacar causas estructurales. Combina seguridad y desarrollo. Es uno de sus planteamientos más completos.
En política internacional, propone fortalecer relaciones con Estados Unidos e Israel. Considera estas alianzas estratégicas. Su enfoque es claro. Marca distancia frente a otros candidatos.
En conclusión, Abelardo de la Espriella representa la ruptura más radical en esta contienda. Su rechazo a los partidos tradicionales redefine el escenario político. Su fortaleza es su discurso independiente. Su reto será convertir ese discurso en votos reales. La elección sigue abierta.
Encuesta de GAD3 aprieta la carrera presidencial: Cepeda lidera, crecen Valencia y De la Espriella y la segunda vuelta se perfila con empate técnico
La más reciente encuesta de la firma GAD3 confirma que el senador Iván Cepeda se mantiene al frente de la intención de voto con un 35%, consolidando una tendencia que se ha sostenido en los últimos meses. El resultado refleja un electorado que sigue respaldando una propuesta enfocada en reformas sociales y cambios estructurales. Sin embargo, aunque la cifra lo ubica como favorito en primera vuelta, el panorama electoral está lejos de definirse. La competencia comienza a cerrarse con fuerza en los puestos siguientes.
En segundo lugar aparece Abelardo de la Espriella con un 21%, posicionándose como el principal rival en la contienda. Su crecimiento ha sido progresivo y responde a un discurso de seguridad fuerte, reducción del Estado y ruptura con la política tradicional. Su figura ha logrado captar votantes inconformes con el sistema actual. Además, su decisión reciente de rechazar alianzas con partidos tradicionales refuerza su imagen de independencia. Este movimiento político redefine su estrategia y lo diferencia del resto.
El tercer lugar lo ocupa Paloma Valencia con un 16%, pero con el dato más relevante del estudio: es la candidata que más crece en intención de voto. Su consolidación dentro del bloque de derecha y el respaldo de estructuras políticas le han permitido escalar rápidamente. Su discurso enfocado en seguridad, orden institucional y fortalecimiento económico empieza a ganar terreno. Este crecimiento la convierte en una amenaza real en la recta final. Su proyección genera expectativa dentro del electorado.
Más rezagada aparece Claudia López con un 4%, reflejando la dificultad del centro político para consolidarse en un escenario marcado por la polarización. Su propuesta mantiene presencia en el debate público, pero no logra traducirse en intención de voto significativa. La fragmentación de su sector le pasa factura. Aun así, su candidatura sigue siendo parte del panorama electoral. El reto será recuperar terreno en medio de una contienda cada vez más intensa.
El dato más determinante de la encuesta es el escenario de segunda vuelta, donde se proyecta un empate técnico entre los principales candidatos. Esto indica que, aunque Iván Cepeda lidera actualmente, la elección sigue completamente abierta. El crecimiento de Paloma Valencia y la consolidación de Abelardo de la Espriella anticipan una recta final altamente competitiva. Colombia entra así en una fase decisiva. Cada voto será determinante en el resultado final.