🇨🇴 Golpe al narcotráfico en Cundinamarca: hallan cultivos ilícitos en zona donde no se registraban hace más de 20 años

Operativo del Ejército en Yacopí enciende alertas por posible regreso de economías ilegales

Un hallazgo que rompe dos décadas de aparente tranquilidad

El reciente operativo en el municipio de Yacopí ha encendido las alarmas de las autoridades en Cundinamarca, tras confirmarse la presencia de cultivos ilícitos en una zona donde, según registros oficiales, no se detectaban este tipo de actividades desde hace más de 20 años.

La intervención fue confirmada por el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel, quien calificó el operativo como un “golpe contundente” contra las economías ilegales que intentan expandirse en el departamento.

La operación militar y el papel del Ejército

Las acciones fueron ejecutadas por tropas de la Décima Tercera Brigada del Ejército Nacional de Colombia, en una operación sostenida que permitió ubicar un punto estratégico para el cultivo y procesamiento de estupefacientes en la vereda Caleño.

Este tipo de operativos hacen parte de una estrategia nacional para contener la expansión de cultivos ilícitos hacia nuevas regiones, especialmente en zonas históricamente consideradas libres de estas economías.

Dimensión del cultivo ilícito encontrado

Durante la intervención, las autoridades reportaron:

  • Aproximadamente 2 hectáreas de cultivos ilícitos
  • Cerca de 1.000 plantas de marihuana
  • Un semillero con 2.000 matas de coca
  • Infraestructura destinada al procesamiento de drogas

El hallazgo no solo evidencia la existencia de cultivos, sino también una estructura organizada que sugiere una operación en crecimiento.

¿Por qué es preocupante este descubrimiento?

Expertos en seguridad advierten que la reaparición de cultivos ilícitos en zonas donde habían desaparecido puede indicar un fenómeno de reconfiguración del narcotráfico.

Entre las posibles causas están:

  • La presión militar en regiones tradicionales de cultivo
  • El desplazamiento de grupos ilegales hacia zonas menos vigiladas
  • La búsqueda de nuevas rutas y corredores estratégicos

En este contexto, el caso de Yacopí podría ser un indicador temprano de un cambio en la dinámica del crimen organizado en el centro del país.

La advertencia del gobierno departamental

El gobernador Jorge Emilio Rey Ángel fue enfático al señalar que no se permitirá el arraigo de estas actividades en el territorio:

Aseguró que su administración será “implacable” frente a cualquier intento de estructuras criminales de ingresar al departamento y afectar la seguridad de sus habitantes.

Cundinamarca frente al riesgo de nuevas economías ilícitas

Aunque Cundinamarca no ha sido históricamente un epicentro de cultivos ilícitos, su ubicación estratégica cerca de Bogotá la convierte en un territorio atractivo para redes criminales que buscan expandir sus operaciones.

La detección de estos cultivos podría obligar a reforzar la presencia institucional y militar en zonas rurales, especialmente en municipios con condiciones geográficas favorables para este tipo de actividades.

Un fenómeno en evolución que exige vigilancia permanente

El caso de Yacopí refleja una tendencia que preocupa a las autoridades: la capacidad de adaptación de las estructuras ilegales frente a la presión del Estado.

La erradicación de estos cultivos representa un avance, pero también deja en evidencia que el control territorial sigue siendo un desafío en regiones donde el Estado debe fortalecer su presencia de manera sostenida.

El liderazgo de Jorge Emilio Rey en la ofensiva contra las economías ilegales

El papel del gobernador Jorge Emilio Rey Ángel ha sido determinante en la articulación de este operativo que hoy marca un punto de inflexión en la seguridad de Cundinamarca. Desde el inicio de su administración, Rey ha insistido en una política de tolerancia cero frente a las economías ilícitas, priorizando la coordinación directa con la Fuerza Pública y fortaleciendo la presencia institucional en zonas rurales históricamente vulnerables. Su respaldo a las operaciones de la Ejército Nacional de Colombia no solo ha permitido acciones como la desarrollada en Yacopí, sino que envía un mensaje claro de autoridad y control territorial. Más allá del resultado puntual —la erradicación de cultivos y la destrucción de infraestructura ilegal—, su postura busca frenar de raíz cualquier intento de reconfiguración del narcotráfico en el departamento, defendiendo la estabilidad social y económica de la región. En un contexto donde grupos ilegales buscan expandirse hacia nuevas zonas, el liderazgo de Rey se posiciona como un factor clave para contener esa amenaza y reafirmar que Cundinamarca no será terreno fértil para estas estructuras criminales.