Por: El Mathius
PSG arrolló desde el primer minuto

En una noche histórica en Nueva Jersey, el París Saint-Germain aplastó 4-0 al Real Madrid y clasificó a la final del Mundial de Clubes 2025. El equipo francés fue una aplanadora desde el primer minuto, dejando sin respuesta al gigante español.
Con intensidad, orden y contundencia, el PSG impuso su juego ante un Real Madrid desbordado. El marcador pudo ser aún más abultado, pero bastaron 90 minutos para firmar una de las mayores humillaciones que ha sufrido el club blanco en torneos internacionales.
Peña abrió el marcador muy temprano
Apenas comenzaba el encuentro cuando Fabián Peña marcó el 1-0 al minuto 6. Tras una combinación rápida por la izquierda, el mediocampista apareció desde atrás y definió de primera, sorprendiendo a la defensa y al arquero Lunin.
El golpe fue tan sorpresivo como contundente. El Madrid intentó reaccionar con control de balón, pero tres minutos después llegó un nuevo mazazo.
Dembélé anotó el segundo al minuto 9
Ousmane Dembélé fue un dolor de cabeza constante por la banda derecha. Al minuto 9, tras una recuperación alta del PSG, el extremo francés encaró, se metió en el área y definió con un zurdazo cruzado. Era el 2-0 en menos de 10 minutos.
El Real Madrid lucía perdido, sin conexión entre líneas ni capacidad de recuperación. La defensa estaba expuesta y el medio campo desbordado por la presión parisina.
Peña firmó su doblete antes de la media hora
Fabián Peña volvió a aparecer al minuto 24, esta vez con un golazo de larga distancia. El joven mediocampista se perfiló fuera del área y sacó un remate que se clavó en el ángulo derecho de Lunin, que voló en vano. Era el 3-0 y aún no se cumplía media hora.
Con su doblete, Peña se consolidó como la gran figura de la noche. Dominó el medio campo, recuperó balones y lideró la presión alta. Su actuación fue completa y decisiva.
Real Madrid no encontró reacción
El equipo de Carlo Ancelotti no tuvo respuestas. Vinicius Jr. y Rodrygo estuvieron desconectados, mientras que Jude Bellingham fue neutralizado por la marca férrea del PSG. Kroos y Valverde tampoco lograron controlar el ritmo del juego.
Los intentos de pase largo o desborde fueron inútiles ante una defensa bien plantada. Donnarumma no tuvo trabajo real durante la primera mitad. El Madrid apenas cruzaba la mitad del campo.
Luis Enrique ganó el duelo táctico
El técnico del PSG planteó un partido perfecto. Ordenó presión alta en bloque, con líneas cortas y transiciones veloces. Cada jugador entendió su rol y ejecutó el plan con precisión milimétrica.
Luis Enrique celebró los goles con serenidad, consciente de que aún faltaban etapas. Pero su planteamiento dejó en evidencia la falta de reacción de Ancelotti y la vulnerabilidad táctica del Madrid.
La primera parte terminó con abucheos
Al cierre del primer tiempo, los miles de hinchas del Real Madrid en el MetLife comenzaron a silbar. La imagen del equipo era deslucida, sin ideas ni energía. El 3-0 era lapidario y no mostraban señales de recuperación.
Los jugadores se fueron al vestuario cabizbajos, mientras PSG celebraba con sobriedad. Faltaban 45 minutos, pero el daño ya estaba hecho.
Gonçalo Ramos selló la goleada
En el segundo tiempo, el PSG reguló energías, cedió algo de terreno, pero siguió siendo peligroso. Tras varios intentos frustrados, al minuto 87 llegó el cuarto gol: Gonçalo Ramos empujó un centro desde la izquierda tras una gran jugada colectiva.
El portugués puso cifras definitivas en una noche perfecta para los franceses. El 4-0 quedó corto para lo que fue el dominio del PSG en todo el partido.
Real Madrid terminó sin remates al arco
Uno de los datos más impactantes del partido fue que el Madrid no remató ni una vez al arco. La defensa parisina, liderada por Marquinhos y Lucas Hernández, anuló a los atacantes blancos y cerró todos los espacios.
La falta de generación ofensiva del Madrid fue alarmante. Bellingham, Valverde y Rodrygo no aparecieron nunca, y Vinicius Jr. fue bien marcado y frustrado durante todo el encuentro.
Fabián Peña fue la gran figura
El mediocampista firmó su mejor partido desde que llegó al PSG. Con dos goles, despliegue físico, liderazgo y precisión, fue el motor del equipo. Su actuación fue elogiada por medios de toda Europa.
Luis Enrique lo destacó como “un jugador completo que marca el ritmo y da equilibrio”. Peña fue ovacionado al ser reemplazado en el segundo tiempo.
El MetLife Stadium vibró con el PSG
Más de 70.000 espectadores vivieron un espectáculo inolvidable. Aunque había una gran presencia de aficionados del Real Madrid, fue el PSG el que se robó los aplausos y las cámaras.
La organización fue impecable, el clima ideal y el juego fluido. Nueva Jersey volvió a ser sede de un evento de talla mundial con excelente nivel futbolístico.
Ancelotti fue criticado por su planteamiento
El técnico italiano no logró encontrar soluciones. Su apuesta por salir jugando desde atrás fracasó ante la presión del PSG. Los cambios llegaron tarde y no alteraron el curso del partido.
Ancelotti aceptó la superioridad rival: “Nos superaron. No estuvimos a la altura y eso duele. Toca asumir y aprender”. El Madrid volvió a tropezar en una semifinal internacional.
PSG jugará la final ante Chelsea
Con este resultado, PSG se clasificó por primera vez a la final del Mundial de Clubes, donde enfrentará a Chelsea, que eliminó a Fluminense. El duelo será este domingo en el mismo escenario.
Será un choque de titanes europeos, con dos estilos distintos pero planteles cargados de talento. Luis Enrique buscará cerrar el torneo con un título histórico.
Ramos y Dembélé aportaron experiencia
Además del doblete de Peña, el partido también destacó por los aportes de Dembélé y Gonçalo Ramos. El primero desequilibró constantemente por banda, y el segundo cerró el marcador con oportunismo.
Ambos jugadores mostraron jerarquía y confirmaron que el PSG no depende de una sola figura. La colectividad fue la gran fortaleza del equipo.
La defensa parisina fue impenetrable
Marquinhos y Hernández lideraron una defensa sólida, respaldada por Donnarumma en el arco. Hakimi y Nuno Mendes ganaron todos sus duelos por las bandas, impidiendo cualquier avance del Madrid.
Fue un trabajo defensivo colectivo que rozó la perfección. La portería en cero fue tan valiosa como los goles marcados.
Críticas a los referentes del Madrid
Bellingham, Vinicius y Kroos fueron señalados por su bajo rendimiento. Ninguno logró influir en el juego y fueron superados en intensidad y mentalidad. La prensa española no tardó en cuestionar su liderazgo en partidos clave.
Las figuras que brillan en LaLiga desaparecieron en la semifinal. El golpe fue duro para un equipo que llegaba como favorito al torneo.
PSG hizo historia con autoridad
Por primera vez en su historia, el club parisino llega a la final de un Mundial de Clubes. Lo hace con una goleada inolvidable y un rendimiento colectivo altísimo. Ya no es solo un equipo de nombres, sino de funcionamiento.
El objetivo está claro: ganar el primer título mundial y consagrar un proyecto que ha madurado bajo la mano de Luis Enrique.
El mundo se rinde ante el PSG
Las portadas internacionales destacaron la exhibición: “Lección táctica”, “Baño francés”, “El Madrid arrodillado”, fueron algunos de los titulares. El PSG confirmó que puede competir y ganar al más alto nivel.
El domingo tendrá la prueba final ante el Chelsea. Si repite este nivel, no hay duda de que puede quedarse con el trofeo.