🇨🇴 Benedetti y Montealegre: la pelea interna que sacude al Gobierno Petro

Un cruce de mensajes que destapa fracturas en el gabinete

Un nuevo escándalo en el corazón del poder

El gobierno de Gustavo Petro atraviesa uno de sus momentos más tensos con la filtración de una pelea entre dos de sus ministros más visibles: Armando Benedetti, titular del Interior, y Eduardo Montealegre, actual ministro de Justicia.

Un conflicto incubado desde hace tiempo

Lo que parecía un simple desacuerdo político terminó convertido en una tormenta de acusaciones y descalificaciones personales. Montealegre cuestionó a Benedetti por su supuesto bajo compromiso con la agenda de la “Paz Total”.

Los mensajes que encendieron la chispa

En los chats filtrados, Montealegre escribió con dureza: “Benedetti es un corrupto que no merece estar en el gobierno”. Esa acusación directa fue el inicio de una confrontación sin precedentes en el gabinete.

El golpe más fuerte de Montealegre

La frase que más repercusión causó fue aún más explosiva: “Vamos a ver qué tan gallito de pelea es Benedetti, cuando la Corte Suprema de Justicia lo meta muy pronto a la cárcel por corrupto”. Con esas palabras, Montealegre cruzó un límite que dejó atónitos a los demás ministros.

Un ataque cargado de resentimientos

Montealegre también afirmó que Benedetti “solo sirve para hablar paja y sembrar caos”, acusándolo de ser un elemento desestabilizador dentro del equipo de gobierno.

La respuesta de Benedetti

Benedetti no tardó en responder en el mismo grupo: “No le he hecho nada malo para que hable así de mí. ¡Déjeme quieto! Y bonita forma de pedir ayuda. No leeré más este chat”. El tono de su respuesta buscaba frenar los ataques, aunque dejaba claro el malestar.

Montealegre redobló la ofensiva

El ministro de Justicia insistió en sus señalamientos, recordando viejos episodios y acusando a Benedetti de filtrar conversaciones privadas para armar crisis mediáticas. Lo llamó “fantoche, ladrón y bufón”.

Viejas rencillas revividas

La pelea dejó al descubierto que el choque no es reciente. Desde hace años, Benedetti y Montealegre habían protagonizado roces públicos que ahora, en el mismo gabinete, reaparecieron con mayor fuerza.

Dos estilos irreconciliables

Mientras Benedetti ejerce poder desde la política, los medios y el Congreso, Montealegre se presenta como un técnico con peso jurídico. Ambos caminos, lejos de complementarse, han terminado en enfrentamientos abiertos.

El silencio de Petro

El presidente Gustavo Petro no se ha pronunciado hasta ahora, lo que muchos interpretan como una estrategia para evitar darle más fuerza a la disputa. Sin embargo, el silencio también genera dudas sobre su control dentro del gabinete.

Consecuencias para la Paz Total

El choque afecta directamente al proyecto de “Paz Total”, que depende del liderazgo político de Benedetti y del sustento jurídico de Montealegre. La fractura entre ambos amenaza con debilitar esa bandera del gobierno.

La percepción en la opinión pública

Los ciudadanos observan con desconcierto cómo ministros del mismo gobierno se acusan de corrupción y traición. Para muchos, este episodio refleja la falta de cohesión en el equipo presidencial.

Un gabinete en llamas

La confrontación se suma a otras crisis internas y alimenta la idea de un gobierno fracturado por egos y rivalidades. La falta de coordinación ahora se expone de la manera más cruda posible: en chats privados que se hacen públicos.

El costo político de la pelea

Cada frase filtrada se transforma en munición para la oposición, que ya exige explicaciones y cuestiona la credibilidad de ambos ministros. La imagen del gobierno queda golpeada en un momento crucial.

Una amenaza directa

La referencia de Montealegre a una posible cárcel para Benedetti no pasó desapercibida. Aunque pueda ser vista como un exceso verbal, también plantea interrogantes sobre información que el ministro de Justicia podría manejar.

El impacto en el Congreso

La pelea puede trasladarse al terreno legislativo. Benedetti, con amplia influencia política, podría encontrar resistencias internas para sacar adelante proyectos clave. Montealegre, por su parte, enfrenta un desgaste por la dureza de sus palabras.

Una batalla de egos

El episodio demuestra que, más allá de las diferencias programáticas, lo que hay es un choque de egos personales. Dos figuras con poder y trayectoria que hoy se ven como enemigos en el mismo barco.

Los ministros en medio de la tensión

Otros miembros del gabinete quedaron en silencio en el chat, incómodos ante la magnitud de las acusaciones. La fractura deja heridas abiertas difíciles de sanar.

La crisis interna se profundiza

El rifirrafe expone que la unidad dentro del petrismo es frágil. Lo que comenzó como un debate sobre un proyecto de ley terminó como una guerra de insultos y advertencias de cárcel.

Conclusión: una pelea con consecuencias

La confrontación entre Benedetti y Montealegre no solo es un escándalo pasajero. Marca un punto de quiebre en el gabinete de Petro, donde las diferencias internas ya no pueden ocultarse y las acusaciones de corrupción se convierten en la principal amenaza para la estabilidad del gobierno.