Lo que empezó como una manifestación pacífica terminó con disturbios, daños a comercios y la intervención del Escuadrón Antidisturbios en el norte de la capital colombiana

Una jornada que inició en calma
Las marchas pro-Palestina convocadas en Bogotá arrancaron con carácter pacífico. Decenas de ciudadanos se concentraron en distintos puntos de la ciudad para expresar su rechazo a la ofensiva en Medio Oriente. Con banderas y pancartas, reclamaban un alto al fuego y la defensa de los derechos humanos en Gaza.
El epicentro en la Avenida Chile
Uno de los puntos neurálgicos de la protesta fue la Avenida Chile, en la localidad de Chapinero. Allí se reunieron colectivos y estudiantes, frente a la sede de la ANDI. Con cánticos y arengas, se mantenía un ambiente controlado hasta que un grupo de encapuchados apareció en escena.
El ataque al CAI
El momento más crítico de la jornada llegó cuando el CAI de la Policía en la Avenida Chile fue blanco de vandalismo. Vidrios rotos, grafitis y objetos contundentes lanzados contra la estructura encendieron las alarmas. Las imágenes circularon rápidamente en redes sociales y despertaron preocupación entre los bogotanos.
Comercios también afectados
No solo el CAI fue víctima de los desmanes. Un local de la cadena Starbucks cercano al lugar terminó con sus vitrinas destruidas y paredes pintadas con consignas políticas. Varios negocios cerraron de forma abrupta para evitar mayores daños en medio de la confusión.
La respuesta de las autoridades
La Unidad Nacional de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO) tuvo que intervenir de manera inmediata para dispersar a los manifestantes violentos. Con gases lacrimógenos y dispositivos de control, la Policía buscó retomar el orden en la zona.
Movilidad colapsada en Chapinero
El tránsito en la carrera Séptima y vías aledañas colapsó debido a los bloqueos y enfrentamientos. Conductores reportaron demoras de más de una hora para cruzar por la zona, mientras el transporte público se vio obligado a desviar sus rutas habituales.
Testimonios de ciudadanos
Varios transeúntes narraron momentos de tensión. Algunos afirmaron que la protesta había sido pacífica hasta que encapuchados comenzaron los ataques. “De un momento a otro empezaron a romper todo y la Policía reaccionó”, relató una joven que se encontraba en la zona.
Un ciudadano agredido
En medio del caos, se reportó la agresión a un ciudadano cerca de la calle 73 con carrera 9. Testigos aseguran que recibió un golpe en la cabeza tras discutir con manifestantes que bloqueaban la vía. El hecho generó indignación y fue condenado por la Alcaldía.
Autoridades condenan el vandalismo
El Distrito emitió un comunicado rechazando los actos violentos. Según la administración local, “los hechos aislados de vandalismo deslegitiman las manifestaciones pacíficas y ponen en riesgo la vida y seguridad de la ciudadanía”.
La tensión se extendió hasta la noche
Aunque hacia las ocho de la noche la situación parecía controlada, todavía se mantenían grupos pequeños enfrentándose con la fuerza pública en Chapinero. El sonido de explosiones y sirenas acompañó la jornada hasta avanzada la noche.
Sin capturas oficiales
Hasta el cierre del día, no se reportaron capturas concretas de los responsables del ataque al CAI ni de los daños a comercios. Las autoridades informaron que se adelantan investigaciones para identificar a los autores a través de cámaras de seguridad.
Vallas de protección en el CAI
El CAI vandalizado amaneció acordonado por la Policía con vallas de seguridad. La estructura, parcialmente destruida, quedó custodiada por uniformados para prevenir nuevos ataques en medio de la tensión social que dejó la jornada.
Debate sobre la protesta social
Los hechos reavivaron la discusión sobre los límites de la protesta en Colombia. Mientras defensores de derechos humanos insisten en el carácter legítimo de las movilizaciones, sectores políticos reclaman mayor control frente a los actos de violencia.
Bogotá en el foco internacional
Las imágenes de la Avenida Chile circularon en medios internacionales, asociando las protestas pro-Palestina con disturbios en la capital colombiana. Esto puso a Bogotá en el radar del debate global sobre la solidaridad con Gaza y los excesos en manifestaciones.
Una noche que deja huella
La jornada cerró con un balance de tensión, daños materiales y un clima de incertidumbre. Bogotá vivió una nueva noche marcada por la violencia en medio de la protesta social, dejando el interrogante sobre cómo garantizar espacios de expresión sin que se conviertan en escenarios de caos.