Por: Miller Acuña
La Selección Nacional dio una exhibición de fútbol con goles de Lucumí, Luis Díaz, Lerma y Santos Borré

Una noche perfecta para la Tricolor
Colombia volvió a brillar en suelo estadounidense con una actuación contundente. La Selección dirigida por Néstor Lorenzo derrotó 4-0 a México en un amistoso que confirmó el excelente momento futbolístico del combinado nacional, que suma ya una larga racha invicta bajo el mando del técnico argentino.
Lucumí abrió el camino de la goleada
Desde el primer minuto se vio a una Colombia agresiva, sólida y con hambre de victoria. El defensor Jhon Lucumí, en una jugada de balón detenido, adelantó al equipo con un cabezazo imparable al minuto 16. Ese tanto rompió la resistencia mexicana y encendió la confianza del plantel tricolor.
Luis Díaz volvió a ser figura
El segundo gol llegó gracias a la magia de Luis Díaz, quien al minuto 56 amplió la ventaja con una definición propia de crack. El extremo del Liverpool fue desequilibrante por las bandas, generando peligro constante y demostrando que atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
Jefferson Lerma, el equilibrio hecho gol
Colombia no bajó el ritmo. El mediocampista del Crystal Palace, Jefferson Lerma, anotó el tercero al minuto 64 tras una jugada colectiva que evidenció la sincronía del equipo. Su aporte en defensa y ataque volvió a ser clave para mantener el control del encuentro.
Santos Borré cerró la fiesta
Cuando el partido ya parecía sentenciado, Rafael Santos Borré puso el broche de oro con el cuarto gol, mostrando olfato goleador y liderazgo en el área rival. El delantero del Internacional de Porto Alegre fue ovacionado por los aficionados colombianos presentes en el estadio.
México perdió el invicto ante una Colombia arrolladora
El resultado fue más que una victoria: fue un golpe de autoridad. México llegó al amistoso con un largo invicto, pero se topó con una Selección colombiana inspirada, organizada y demoledora. El 4-0 marcó el fin de la racha azteca y consolidó el poderío tricolor.
Un dominio absoluto
Durante los 90 minutos, Colombia impuso su ritmo, ganó todos los duelos en el mediocampo y mostró un orden táctico impecable. México apenas tuvo aproximaciones aisladas, sin capacidad para romper la solidez defensiva de una Tricolor bien plantada y compacta.
La estrategia de Néstor Lorenzo funcionó a la perfección
El técnico argentino volvió a demostrar su lectura inteligente del juego. Lorenzo mezcló juventud y experiencia en la nómina, apostando por la posesión y las transiciones rápidas. Cada cambio potenció el rendimiento del grupo y permitió cerrar el partido con autoridad.
Invicto y con fútbol de alto nivel
Con esta victoria, Colombia extendió su invicto bajo la era Lorenzo, confirmando que atraviesa una de sus mejores etapas recientes. La selección combina seguridad defensiva, talento ofensivo y una identidad clara que enamora a los hinchas.
El aporte de los “europeos”
Los jugadores que militan en el exterior marcaron la diferencia. Díaz, Lerma y Borré demostraron jerarquía internacional, mientras que otros como Sinisterra y Uribe ofrecieron equilibrio y visión táctica. El equipo muestra una madurez colectiva notable.
México, superado de principio a fin
El conjunto mexicano nunca encontró respuestas ante la presión alta y la velocidad de Colombia. El entrenador Jaime Lozano probó variantes, pero ninguna surtió efecto. La defensa azteca se vio desbordada constantemente y el mediocampo no logró cortar el circuito colombiano.
Una goleada que refuerza la confianza
Este 4-0 no solo suma una victoria más en el registro, sino que consolida a Colombia como una selección sólida, ambiciosa y preparada para grandes retos. El grupo se muestra unido, confiado y con una mentalidad ganadora que ilusiona de cara a las próximas eliminatorias y la Copa América 2026.
Luis Díaz, el motor de la Selección
Más allá del marcador, el protagonismo de Luis Díaz fue total. El guajiro, con su alegría y entrega, lideró cada ataque, inspiró a sus compañeros y se ganó el aplauso del público. Su gol fue una muestra del nivel de madurez futbolística que hoy lo ubica entre los mejores extremos del mundo.
Colombia enamora a su gente
El estadio en Estados Unidos se tiñó de amarillo. Miles de hinchas celebraron cada gol como si fuera una final, demostrando el enorme cariño que despierta la Selección. La conexión entre jugadores y afición es uno de los grandes aciertos de esta nueva etapa.
Cierre con ilusión tricolor
El 4-0 ante México será recordado como una muestra del poderío ofensivo y la identidad colectiva de Colombia. El invicto de los aztecas se rompió ante un equipo que juega, goza y emociona. La Tricolor demuestra que su presente es brillante y su futuro prometedor.
La prensa mexicana estalla y critica con dureza
Tras el 4-0 sufrido ante Colombia, los medios mexicanos explotaron en críticas despiadadas. Programas deportivos calificaron como “mediocre” el desempeño del Tri y aseguraron que el fútbol mexicano carece de respuestas. Algunos periodistas incluso cuestionaron si México tiene lo necesario para competir al mismo nivel que las selecciones sudamericanas.
“México no tiene nada”, aseguran analistas aztecas
Varios comentaristas afirmaron que esta goleada desenmascara las debilidades que se venían ocultando: falta de creatividad, fragilidad defensiva y poca contundencia ofensiva. No pocos sostienen que México “no tiene nada” frente al empuje colombiano, y piden una revisión profunda del proyecto deportivo del Tri.