La capital vivió un operativo sin precedentes para avanzar en la megaobra “La Nueva Calle 13”, que transformará la movilidad en el occidente bogotano.

Una mañana que marcó historia en la ingeniería bogotana
Bogotá amaneció este domingo 12 de octubre de 2025 con un operativo sin precedentes. A las 8:30 a. m., los equipos del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) realizaron la explosión controlada de los puentes vehiculares ubicados en la intersección de la Calle 13 con la Avenida de las Américas, una estructura que durante décadas fue símbolo del tráfico pesado hacia el occidente de la capital.
Una implosión planificada al milímetro
El proceso, que duró apenas 12 segundos, fue resultado de meses de preparación técnica. Se realizaron más de 4.500 perforaciones en columnas y tableros para alojar el gel explosivo “InduGel”, un compuesto industrial diseñado para garantizar una demolición limpia, precisa y sin afectaciones a estructuras cercanas.
Medidas de seguridad extremas
Las autoridades establecieron tres anillos de seguridad en un radio de 150 metros. Cientos de personas fueron evacuadas temporalmente, mientras que unidades del Cuerpo de Bomberos, Policía Metropolitana y Defensa Civil supervisaban cada detalle. No se registraron heridos ni daños colaterales.
Un operativo sincronizado por expertos
El IDU informó que el trabajo fue liderado por ingenieros colombianos con apoyo de consultores internacionales, especializados en demoliciones urbanas. El momento exacto de la detonación fue calculado con precisión milimétrica para evitar vibraciones excesivas en el subsuelo.
Adiós a una estructura icónica
Los puentes de la Calle 13 habían sido construidos hace más de 40 años y eran considerados obsoletos para el nivel de tráfico actual. Su demolición marca el fin de una era y el inicio de una nueva infraestructura vial adaptada al crecimiento de Bogotá.
El silencio antes del estruendo
Durante los segundos previos al conteo regresivo, el sector permaneció en completo silencio. Solo el sonido de los helicópteros y las sirenas de seguridad rompían la calma. Luego, una serie de detonaciones secuenciales levantaron una nube de polvo y aplausos entre los técnicos presentes.
Reacción de los ciudadanos
Los habitantes del sector de Puente Aranda y Fontibón observaron el evento desde zonas seguras. Algunos registraron el momento con sus celulares, mientras otros recordaban los años de congestión que caracterizaron esa intersección. “Era un caos diario; ahora por fin veremos progreso”, comentó una vecina.
Un paso clave para “La Nueva Calle 13”
La demolición forma parte del megaproyecto “La Nueva Calle 13”, una obra de más de 19 kilómetros que busca conectar el centro de Bogotá con el municipio de Facatativá. La vía incluirá carriles exclusivos para transporte público, ciclorrutas y pasos peatonales modernos.
Avance estratégico en la movilidad occidental
Según el IDU, la eliminación de los viejos puentes permitirá construir un intercambiador vial de última generación, con rampas más amplias y mejor flujo para los vehículos de carga. Se espera que las nuevas estructuras estén listas en el segundo semestre de 2026.
Cuidado ambiental y reutilización de materiales
Las autoridades confirmaron que 7.900 metros cúbicos de escombros serán reutilizados dentro de la misma obra, minimizando el impacto ambiental. Además, se implementaron planes para proteger la fauna urbana y controlar las emisiones de polvo tras la explosión.
Un despliegue logístico de gran magnitud
Más de 400 operarios participaron en el operativo, incluyendo ingenieros estructurales, explosivistas certificados, personal de seguridad y técnicos en monitoreo sísmico. La Alcaldía de Bogotá calificó la ejecución como “un ejemplo de ingeniería y planeación responsable”.
La nueva fase de reconstrucción
Con los puentes reducidos a escombros, iniciará la etapa de limpieza y retiro del material. Se estima que este proceso tardará cerca de dos meses. Durante ese tiempo, los desvíos viales permanecerán activos en avenidas alternas como la Calle Sexta, la Carrera 50 y la Avenida Boyacá.
Voces desde la administración distrital
La alcaldesa de Bogotá celebró el éxito del operativo y destacó el valor histórico del proyecto: “La Nueva Calle 13 transformará el occidente de la ciudad, mejorará los tiempos de desplazamiento y traerá desarrollo económico. Este es un logro de todos los bogotanos”.
Expectativa por el impacto urbano
Urbanistas y especialistas en transporte destacaron que esta intervención será determinante para aliviar la congestión que afecta la entrada y salida de la capital. Se calcula que más de 1,2 millones de personas se beneficiarán diariamente una vez culminada la obra.
Un domingo que quedará en la memoria de Bogotá
El estruendo de la implosión se desvaneció, pero su significado permanecerá. Bogotá cerró un capítulo de su historia vial y abrió otro lleno de modernidad, movilidad sostenible y planificación urbana. La Calle 13, símbolo de caos por años, comienza a renacer.