🇺🇸 La ONU cuestiona la acción de Trump contra Maduro y advierte un precedente peligroso

El Consejo de Seguridad debate la legalidad de la operación estadounidense en Venezuela

Una sesión marcada por la tensión diplomática

La sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas estuvo cargada de tensión tras la acción ordenada por el presidente Donald Trump que derivó en la captura de Nicolás Maduro. Desde el inicio del debate, quedó claro que el tema no solo afectaba a Venezuela, sino que tocaba uno de los principios más sensibles del sistema internacional: el uso de la fuerza entre Estados soberanos sin autorización multilateral.

Estados Unidos defiende su operación

La delegación estadounidense tomó la palabra para justificar la acción como una operación de “aplicación de la ley” y no como un acto de guerra. Según su embajador ante la ONU, Estados Unidos no está ocupando Venezuela ni atacando a su población, sino ejecutando una acción puntual contra una persona señalada por delitos graves relacionados con el narcotráfico.

“No estamos en guerra con Venezuela”

Uno de los mensajes centrales de Washington fue negar categóricamente que exista un conflicto bélico entre ambos países. La representación estadounidense insistió en que la operación no equivale a una intervención militar clásica, sino a una acción dirigida, con objetivos específicos, lo que generó una inmediata reacción entre varios miembros del Consejo.

La preocupación del secretario general

El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su “profunda alarma” por la manera en que se desarrolló la operación. En su intervención, advirtió que este tipo de acciones pueden sentar un precedente peligroso si se normaliza el uso unilateral de la fuerza bajo argumentos judiciales sin el aval del Consejo de Seguridad.

El derecho internacional en el centro del debate

Varios países coincidieron en que la acción estadounidense plantea serias dudas sobre su compatibilidad con la Carta de las Naciones Unidas. Recordaron que el uso de la fuerza solo está permitido en casos de legítima defensa o con autorización expresa del Consejo, condiciones que, según los críticos, no se cumplieron en este caso.

El concepto de soberanía bajo presión

Durante la sesión, la soberanía de Venezuela fue uno de los conceptos más mencionados. Delegaciones subrayaron que, independientemente de la legitimidad o no del gobierno de Maduro, ningún Estado puede vulnerar la integridad territorial de otro sin consecuencias para el orden internacional.

América Latina alza la voz

Países de América Latina, entre ellos Colombia, expresaron su rechazo a la acción unilateral de Estados Unidos. La embajadora colombiana ante la ONU afirmó que no existe justificación válida para violar la soberanía de un Estado miembro y alertó sobre el impacto que este tipo de decisiones puede tener en la estabilidad regional.

Un llamado a respetar la Carta de la ONU

Diversos representantes insistieron en que la ONU debe ser coherente con sus propios principios fundacionales. Señalaron que permitir o tolerar acciones de este tipo debilita el sistema multilateral y abre la puerta a que otros países justifiquen intervenciones similares en el futuro.

La legalidad de la “aplicación de la ley” internacional

Uno de los puntos más controvertidos fue la tesis estadounidense de que se trató de una operación judicial. Expertos y delegados cuestionaron si un país puede aplicar su ley penal en territorio extranjero sin consentimiento, advirtiendo que esta interpretación podría erosionar gravemente el derecho internacional.

El riesgo de un precedente global

Varios miembros del Consejo coincidieron en que lo ocurrido podría ser utilizado como precedente por otras potencias. Si se acepta que un Estado capture a un líder extranjero sin autorización multilateral, el equilibrio global podría verse seriamente alterado, aumentando el riesgo de conflictos entre naciones.

Venezuela denuncia una agresión

La representación venezolana calificó la acción como una agresión directa y una violación flagrante de su soberanía. En su intervención, denunció que se trató de un acto político disfrazado de operación judicial, diseñado para imponer un cambio de poder por la fuerza.

El impacto en la estabilidad regional

Durante la sesión se advirtió que la acción estadounidense podría generar efectos desestabilizadores en toda la región. El aumento de tensiones diplomáticas, el riesgo de represalias y el agravamiento de la crisis migratoria fueron señalados como posibles consecuencias inmediatas.

La ONU pide contención

António Guterres hizo un llamado explícito a la contención y al diálogo. Señaló que, más allá de las posiciones enfrentadas, la prioridad debe ser evitar una escalada mayor y buscar una solución pacífica que involucre a los actores venezolanos y a la comunidad internacional.

La división del Consejo de Seguridad

La sesión dejó en evidencia una profunda división dentro del Consejo. Mientras algunos países respaldaron, de manera indirecta, la postura estadounidense, otros condenaron abiertamente la acción, mostrando una vez más las fracturas geopolíticas que dificultan consensos en temas críticos.

El silencio de algunos aliados

Llamó la atención el silencio o la ambigüedad de ciertos aliados tradicionales de Estados Unidos. Su cautela fue interpretada como una señal de incomodidad frente a una operación que, aunque políticamente comprensible para algunos, resulta jurídicamente difícil de defender.

Trump y el mensaje al mundo

Aunque Trump no intervino directamente en la sesión, su decisión estuvo en el centro de todas las discusiones. Para muchos delegados, la acción envía un mensaje claro sobre la disposición de Washington a actuar de forma unilateral cuando considera que sus intereses están en juego.

El futuro inmediato en la ONU

La sesión no concluyó con una resolución concreta, pero dejó abierta la puerta a nuevas discusiones. Algunos países propusieron evaluar mecanismos diplomáticos adicionales para abordar la situación venezolana dentro del marco de la ONU.

La credibilidad del sistema multilateral

Analistas coinciden en que este episodio pone a prueba la credibilidad del sistema multilateral. Si la ONU no logra canalizar este conflicto dentro de sus normas, su capacidad para prevenir futuras crisis podría verse seriamente cuestionada.

La comunidad internacional en alerta

Tras la sesión, quedó claro que la comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos. Gobiernos y organismos multilaterales evalúan los próximos pasos, conscientes de que cualquier decisión tendrá repercusiones más allá de Venezuela.

Una advertencia que trasciende a Venezuela

La discusión en la ONU no se limitó al caso de Maduro. Para muchos delegados, el verdadero debate fue sobre los límites del poder y el respeto a las reglas globales. La sesión dejó una advertencia clara: lo ocurrido puede redefinir la forma en que el mundo enfrenta los conflictos entre Estados.