FMI reduce proyecciones mundiales mientras Colombia crece un 2,7% en el primer trimestre de 2025
Un panorama mundial marcado por la incertidumbre
El Fondo Monetario Internacional (FMI) lanzó una alerta económica global: el crecimiento proyectado para 2025 se reduce al 2,8%. La cifra, inferior a las estimaciones previas, refleja un ambiente internacional tenso y volátil.
Los motivos de esta desaceleración se centran en las crecientes tensiones comerciales. Estados Unidos ha impuesto nuevos aranceles a países clave, generando respuestas inmediatas que afectan el flujo global de bienes y servicios.
Aranceles, la raíz del freno económico
Las medidas proteccionistas aplicadas por la potencia norteamericana tienen impacto directo sobre los mercados emergentes. Algunos de estos países han respondido con restricciones similares, elevando el precio de materias primas y afectando cadenas de suministro.
El FMI advierte que esta guerra comercial podría empeorar en los próximos meses, lo que pondría en riesgo la recuperación de sectores estratégicos como el tecnológico, automotriz y agrícola.
Un impacto desigual en las regiones
Asia ha sido uno de los territorios más golpeados, especialmente China, cuya economía muestra señales de agotamiento por la menor demanda global. En contraste, América Latina ha logrado cierta estabilidad, gracias a sus sectores de energía y turismo.
Europa, por su parte, enfrenta un crecimiento débil afectado por los conflictos geopolíticos y una inflación persistente que aún no logra controlarse del todo.
Colombia, un caso de resistencia económica
A pesar del contexto mundial adverso, Colombia sorprendió con un crecimiento del 2,7% en el primer trimestre de 2025. Así lo reveló el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) en su informe más reciente.
El país sudamericano logró esta cifra gracias al buen desempeño de las exportaciones, en especial de café, petróleo y flores, así como a una recuperación destacada del turismo internacional.
Turismo y exportaciones, los motores del crecimiento
Las llegadas de visitantes extranjeros aumentaron un 23% respecto al mismo periodo de 2024. Ciudades como Cartagena, Medellín y Bogotá lideran la atracción de turistas con una amplia oferta cultural y de servicios.
En cuanto a las exportaciones, la reapertura de mercados europeos y asiáticos permitió que productos colombianos llegaran con fuerza, dinamizando sectores que estuvieron paralizados por la pandemia.
OCDE respalda el repunte de Colombia
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) también presentó su evaluación, colocando a Colombia entre las cinco economías de mejor recuperación en 2025 dentro de sus países miembros.
Este organismo internacional prevé que el crecimiento del país se mantenga alrededor del 2,7% al cierre del año, siempre que se mantenga la estabilidad política y se fortalezcan las inversiones extranjeras.
¿Qué desafíos enfrenta Colombia?
A pesar del optimismo moderado, la economía colombiana no está exenta de riesgos. La inflación sigue siendo una amenaza, especialmente por los precios de los alimentos y el transporte, que afectan el consumo interno.
Además, los niveles de desempleo y la informalidad continúan elevados, lo cual limita la capacidad de gasto de millones de familias y pone presión sobre los programas sociales del gobierno.
El rol del gobierno ante la coyuntura
El Ministerio de Hacienda ha anunciado un plan de choque para dinamizar la economía en el segundo semestre. Incluye incentivos fiscales a las pequeñas empresas y subsidios al empleo juvenil.
También se prepara una reforma tributaria orientada a simplificar el sistema y atraer mayor inversión internacional, en línea con las recomendaciones del Banco Mundial.
Las expectativas del sector privado
Gremios como la ANDI y Fenalco han expresado confianza en el desempeño de 2025, aunque piden reglas claras y estabilidad jurídica para continuar apostándole al crecimiento productivo.
Los empresarios destacan que la recuperación debe ser inclusiva, con enfoque en sostenibilidad y digitalización, factores que hoy determinan el éxito económico en los mercados globales.
Conclusión: resiliencia en medio del caos
Mientras el mundo navega entre guerras comerciales, desaceleración y conflictos políticos, Colombia logra mantenerse a flote. Sus cifras aún son moderadas, pero revelan una capacidad de adaptación clave en tiempos de crisis.
El futuro dependerá de las decisiones que se tomen hoy: políticas económicas inteligentes, diálogo con el sector privado y apoyo a los sectores vulnerables. Colombia, al menos por ahora, se posiciona como un ejemplo de resiliencia en América Latina.