Un hecho que sacude la confianza ciudadana en plena vía pública

El incidente captado en video
En horas de la mañana, un agente de tránsito de Ibagué arrolló con su motocicleta a un veedor vial que registraba su labor con un teléfono celular. El suceso quedó registrado en un video difundido inmediatamente en redes sociales, y muestra con claridad el momento en que el funcionario, sin aminorar la velocidad, impacta al ciudadano y lo derriba sobre el pavimento.
La víctima quedo asombrado
Tras el golpe, visiblemente adolorido el veedor se sentó en el asfalto, mientras varios transeúntes se acercaban alarmados. El ciudadano intenta incorporarse, pero debe apoyarse en el asfalto para sostenerse, generando un ambiente de tensión y preocupación entre quienes presenciaron los hechos.
Testigos consternados
“¡¿Por qué no frenó?!” se escucha gritar a una de las personas que grababa el suceso con su teléfono. Otros testigos se dispersan, algunos por miedo al funcionario y otros por ayudar al veedor, quien tras unos segundos logra ponerse de pie con dificultad.
Viralización en redes sociales
El video superó las 10 000 reproducciones en cuestión de minutos en grupos de Facebook y en la cuenta de un portal local en X. Comentarios de indignación y reclamos por abuso de autoridad se multiplicaron, exigiendo la intervención urgente de la Secretaría de Movilidad de Ibagué.
Abuso de poder y posibles sanciones
Especialistas en temas de seguridad vial coinciden en que este tipo de conductas pueden derivar en sanciones administrativas y hasta procesos penales por lesiones personales. “Un agente de tránsito tiene la obligación de velar por la integridad de todos los usuarios de la vía”, declaró un abogado consultado.
La respuesta de la Alcaldía
Hasta el cierre de esta crónica, la Alcaldía de Ibagué no había emitido un pronunciamiento oficial. Sin embargo, la presión ciudadana y las solicitudes de investigación interna han llevado a que fuentes internas anuncien la apertura de una indagación disciplinaria.
Impacto en la confianza ciudadana
Este episodio pone en entredicho la confianza que los ibaguereños depositan en sus autoridades viales. Para muchos, representa un claro ejemplo de cómo el poder puede ser mal ejercido cuando falta control y rendición de cuentas.
Llamado a la reflexión
Organizaciones civiles y defensores de derechos ciudadanos han convocado a una marcha pacífica para exigir mayor transparencia y un protocolo claro frente a las denuncias contra agentes de tránsito.
Conclusión
El atropello del veedor vial por parte de un agente de tránsito en Ibagué se suma a una lista de incidentes que obligan a repensar la relación entre autoridades y ciudadanos. La investigación que se abra determinará si existen responsables y sanciones ejemplares, pero mientras tanto la indignación popular continúa intacta.