La gobernadora del Tolima lo recibió en la base militar, mientras en redes se denunciaron 600 buses movilizados para llenar la plaza

Un día de tensión política en el corazón del Tolima
La visita del presidente Gustavo Petro a Ibagué dejó una jornada cargada de contrastes, discursos encendidos y denuncias sobre presunto acarreo masivo de simpatizantes. Lo que debía ser una jornada institucional se transformó en un escenario de alta confrontación política.
La gobernadora Adriana Magalí Matiz dio la bienvenida oficial
El mandatario fue recibido por la gobernadora del Tolima, Adriana Magalí Matiz, en la Sexta Brigada del Ejército, dentro del Cantón Militar Jaime Rooke. Allí, la mandataria local le expresó su respeto institucional, pero le pidió evitar un lenguaje de odio en su discurso público.
Un mensaje que Petro no acató del todo
Pese al llamado de Matiz a la prudencia, durante su intervención el presidente mantuvo un tono fuerte contra los sectores políticos tradicionales y volvió a hablar de lo que él considera una persecución contra su gobierno. La prensa nacional destacó que la advertencia fue “desoída”.
Petro habló de dignidad y democracia en la plaza
El evento central se realizó en la Plaza Manuel Murillo Toro, donde Petro encabezó una concentración denominada “Dignidad y Democracia”. Allí habló durante más de una hora sobre sus reformas, su visión del país y los obstáculos que —según él— enfrenta desde el Congreso y la justicia.
El presidente criticó al sistema de salud
Uno de los temas más abordados fue el de las EPS. Petro insistió en que el sistema actual “se roba el dinero de la salud de los colombianos” y aseguró que su reforma busca garantizar atención digna para todos, sin intermediarios.
La referencia a su visa estadounidense
Durante su discurso, el jefe de Estado se refirió a la reciente revocación de su visa estadounidense. Dijo que no necesita permiso de Washington para gobernar y comparó su situación con la vivida por Ernesto Samper en los años noventa.
Un gesto simbólico: subió a un excombatiente del M-19 a la tarima
En un momento emotivo, Petro invitó a la tarima a “Tirzo”, un exmiembro del M-19 que conoció en prisión. El presidente dijo que pensaba que había muerto y lo mostró como ejemplo de reconciliación y cumplimiento de los acuerdos de paz.
Lina Garrido lanzó fuertes acusaciones
Mientras el acto transcurría, la representante a la Cámara Lina María Garrido denunciaba públicamente que el Gobierno habría movilizado cerca de 600 buses para llenar la plaza. Según ella, los vehículos provenían de varios municipios del Tolima y departamentos vecinos.
“Pagaron buses para llenar la plaza”, aseguró la congresista
En redes sociales, Garrido afirmó que el evento no representaba un apoyo espontáneo, sino una operación logística financiada por entidades cercanas al gobierno. Sus declaraciones se viralizaron con fotografías y videos de buses llegando a la capital tolimense.
El debate sobre la movilización masiva
Distintas publicaciones en Facebook y X reforzaron las denuncias. Usuarios compartieron videos de largas filas de buses y grupos de personas uniformadas con camisetas alusivas al gobierno, levantando pancartas y banderas en apoyo al presidente.
Petro habló ante una plaza llena
A pesar de las críticas, la plaza principal de Ibagué se vio completamente copada. Miles de personas ondeaban banderas y coreaban consignas a favor del mandatario, lo que fue usado por el Gobierno para mostrar respaldo popular a su proyecto político.

Un discurso con tono combativo
Petro habló de “defender la democracia del poder económico”, criticó a quienes —según él— buscan destituirlo, y advirtió que su movimiento “no permitirá un golpe disfrazado de legalidad”. Sus palabras fueron recibidas con aplausos, pero también con preocupación por algunos sectores.
La oposición calificó el evento como campaña política
Líderes opositores aseguraron que el acto no fue institucional, sino una muestra de proselitismo anticipado. Señalaron que se usaron recursos públicos para organizar una concentración política en lugar de un acto de gobierno.
Gobernadora reiteró su llamado al respeto
Horas después, Adriana Matiz publicó un mensaje recordando que su deber es garantizar el orden, pero insistió en que los discursos del poder deben unir y no dividir. Recalcó que el Tolima merece ser escuchado sin polarización.
Comparaciones con otros momentos de la historia
Algunos medios recordaron que hace 30 años Ernesto Samper visitó Chaparral en medio del escándalo del Proceso 8.000, trazando un paralelismo simbólico con Petro, quien también enfrentó críticas al llegar sin visa y bajo la lupa internacional.
Reacciones en la ciudadanía
Mientras miles de asistentes celebraban la presencia del presidente, otros ciudadanos protestaban a pocos metros con pancartas en rechazo a sus políticas. Las imágenes mostraron una Ibagué partida entre la adhesión y el inconformismo.
Seguridad reforzada en todo el evento
La presencia policial fue notoria. En los accesos a la plaza se instalaron anillos de seguridad, se revisaron vehículos y hubo presencia de organismos de inteligencia para evitar incidentes durante el discurso presidencial.
La estrategia digital del petrismo
El equipo de comunicaciones del presidente impulsó transmisiones en directo y publicaciones con el hashtag #PetroEnIbagué, mostrando la movilización como un “acto popular histórico”. Sin embargo, los críticos respondieron con la etiqueta #BusesDePetro.
El debate continúa en redes sociales
Dos días después del evento, las redes siguen polarizadas. Unos celebran la fuerza del movimiento de base, mientras otros sostienen que fue una “puesta en escena” financiada con dineros públicos. La controversia no parece apagarse.
Un Tolima que quedó dividido
La visita de Petro a Ibagué dejó más interrogantes que consensos. Aunque la plaza se llenó, la región quedó con una sensación de fractura política. Lo que debía ser un encuentro institucional se convirtió en una nueva batalla de percepciones sobre el poder, la democracia y el país que se quiere construir.