🇵🇸 La sangrienta lucha que se desata ahora en Gaza entre Hamás y grupos rivales por el control de la Franja

El caos interno amenaza con destruir los últimos vestigios de autoridad en el territorio palestino

Fractura en el corazón de Gaza

Tras meses de devastación por la guerra con Israel, la Franja de Gaza enfrenta ahora una nueva pesadilla: una guerra interna. Hamás, debilitado por los ataques y el aislamiento político, se enfrenta a milicias rivales que buscan arrebatarle el control del territorio. Lo que antes fue una resistencia unificada, hoy se transforma en un campo de batalla entre facciones palestinas.

Una lucha por el poder y la supervivencia

Fuentes locales informan que grupos armados, antiguos aliados de Hamás, han empezado a desafiar su autoridad en barrios de Rafah, Jan Yunis y Deir al-Balah. Lo que se inició como una disputa política se ha convertido en una guerra de poder, donde las lealtades se diluyen entre la necesidad de sobrevivir y el deseo de dominar.

Clanes y milicias emergentes

Entre los actores más visibles se encuentran el clan Dughmush y las llamadas “Fuerzas Populares”, lideradas por Yasser Abu Shabab. Estos grupos, con fuerte presencia en el sur de Gaza, acusan a Hamás de imponer una dictadura interna y de ejecutar a sus propios compatriotas bajo falsas acusaciones de colaboración con Israel.

Ejecuciones y venganza

Videos verificados por medios internacionales muestran a miembros de Hamás ejecutando públicamente a hombres acusados de “traición”. Las escenas son dantescas: calles manchadas de sangre y una población aterrorizada que apenas se atreve a salir de sus casas. La justicia, en Gaza, parece haberse transformado en venganza.

El colapso de la autoridad

Con su estructura militar debilitada, Hamás ha desplegado sus fuerzas de seguridad internas para retomar el control, pero en varias zonas simplemente no tiene poder real. En sectores de Rafah y Nuseirat, los milicianos rivales dominan el territorio, cobrando impuestos, imponiendo toques de queda y estableciendo sus propias reglas.

Un alto el fuego que no trajo paz

El reciente alto el fuego con Israel fue recibido con esperanza por los gazatíes, pero la calma duró poco. La retirada parcial de tropas israelíes dejó un vacío que Hamás intentó llenar, solo para enfrentar la rebelión de quienes ven la guerra perdida y el liderazgo del movimiento como una causa agotada.

Intereses cruzados y sospechas

Fuentes diplomáticas aseguran que algunos de estos clanes habrían recibido apoyo logístico o armamentístico indirecto de Israel, con el objetivo de debilitar a Hamás. Esta versión, aunque no confirmada oficialmente, circula con fuerza entre analistas y medios árabes que advierten de una “guerra por delegación” dentro de Gaza.

La fractura política del movimiento islamista

Internamente, Hamás también enfrenta divisiones. Mientras su ala política intenta negociar una salida internacional, los comandantes en terreno priorizan el control absoluto. La desconfianza es tal, que se han reportado purgas internas y arrestos entre propios miembros del grupo.

La vida civil, entre el miedo y el hambre

La población civil vive atrapada entre los enfrentamientos. Familias enteras han sido desplazadas nuevamente, esta vez no por bombardeos israelíes, sino por los combates entre palestinos. La ayuda humanitaria apenas llega, y la inseguridad es total. La gente teme tanto a Hamás como a las milicias que desafían su poder.

Barrios enteros en ruinas

En Jan Yunis, una de las ciudades más golpeadas, los enfrentamientos casa por casa han dejado decenas de muertos. Las ambulancias no logran acceder a ciertas zonas, y los hospitales, ya colapsados, carecen de medicamentos. Gaza, dicen los habitantes, se ha convertido en una sombra de sí misma.

Silencio internacional

Mientras tanto, la comunidad internacional observa con cautela. Las Naciones Unidas han expresado su “profunda preocupación” por el deterioro interno, pero evitan señalar directamente a Hamás. Ningún actor global parece tener capacidad ni voluntad de intervenir en una guerra donde todos los bandos pierden.

Una guerra que redefine la resistencia

Para los palestinos que alguna vez vieron en Hamás un símbolo de resistencia, el presente se ha tornado confuso. Los mismos combatientes que defendían Gaza de Israel ahora se enfrentan entre sí. En las calles, el sentimiento general es de traición y desesperanza.

Testimonios del caos

“Ya no sabemos quién manda”, dice Ahmed, un comerciante de Deir al-Balah. “Unos dicen que son de Hamás, otros de las Fuerzas Populares. Solo sabemos que si hablas, desapareces”. Su testimonio refleja la anarquía que hoy domina a la Franja, donde la ley ha sido sustituida por la fuerza de las armas.

Hamás, entre la defensa y el colapso

El liderazgo del grupo insiste en que controla la situación, pero los informes en terreno demuestran lo contrario. La fractura interna amenaza con destruir décadas de dominio. Gaza se desangra no solo por las bombas, sino por la ambición de sus propios hijos.

Un territorio al borde del abismo

Lo que ocurre hoy en Gaza marca un punto de no retorno. Si la lucha interna continúa, la Franja podría fragmentarse en pequeños enclaves dominados por clanes, milicias y facciones sin coordinación. El enemigo ya no está afuera, sino dentro de sus propias calles.